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Ministerio de Educación construye dudosa obra El Ministerio de Educación se planteó la construcción de una obra de infraestructura, que serviría para la administración de ese ministerio. La obra fue planificada para ser desarrollada en los patios del ministerio, y debía ser concluida no más allá de tres meses a partir del momento en que se iniciara la obra, además se estableció en 2005, que no debería costar más allá de 16 millones de quetzales. Ese año se asignó un monto de 16 millones 127 mil quetzales, sin embargo durante el mismo periodo presupuestario se transfirieron 11 millones 787 mil, dejando la obra inconclusa, por lo que para el siguiente año fue necesario volver a asignarle una partida presupuestaria a esa obra, solo que en 2006, la asignación ascendió a 20.6 millones de quetzales. De ese monto se pagó al Ministerio 18.9 millones, situación que hace pensar que la obra fue concluida, sin embargo para 2007 se asignó nuevamente 20.6 millones para la misma construcción. Una obra que originalmente tenía un costo de 16.1 millones de quetzales, debía ser construida en tan solo tres meses, llevó tres años y el costo final ascendió a 31.05 millones, pero además la obra sirvió para extraer del Estado 57.3 millones de quetzales, 24.7 millones fueron transferidos a otras dependencias dentro del mismo ministerio, sin que hasta el momento se tenga conocimiento sobre su ejecución. En el cuadro siguiente, podemos ver como se fue asignando recursos a esta obra y la forma en que se fue trasladando ese recurso.
Cuadro 1
Otro aspecto a señalar, es que el costo inicial de la obra se obtuvo de el préstamo BIRF 7052 del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, entonces, se trata de una obra iniciada con préstamos, pero que terminó costando casi cuatro veces más. Ahora el Estado está endeudado y se terminó desembolsando mucho más de lo que se había presupuestado originalmente. La ejecución de este edificio, si bien es cierto permitió la concentración de las principales actividades que realiza el Ministerio de Educación en un solo Edificio, demuestra la persistencia de una serie de maniobras financieras para agenciarse de fondos y destinarlos a otras actividades en el propio ministerio. Para el Grupo de Apoyo Mutuo, la continuidad de este tipo de prácticas en la ejecución presupuestaria, al trasladar los recursos presupuestarios a otros fines distintos a los originales, solo contribuyen a fomentar la corrupción y la impunidad en Guatemala, en la medida, que el desvió de los fondos como práctica tradicional, desvirtúa las prácticas de transparencia y rendición de cuentas de los funcionarios públicos. El Pueblo de Guatemala, necesita respuestas claras, sobre el uso de los recursos que les son asignados a los funcionarios públicos.
Guatemala, 29 de enero del 2008 |