El 21 de junio de 1980, durante
la dictadura del General
Fernando Romeo Lucas García,
policías, militares, judiciales
y asesores militares
estadounidenses penetraron por
la fuerza a las instalaciones de
la Central Nacional de
Trabajadores (CNT), donde
sesionaban 30 dirigentes
sindicales. 27 fueron capturados
en el interior de la CNT, tres
de ellos lograron escapar por
los techos de las viviendas
vecinas.
Los capturados fueron
brutalmente torturados en el
interior de la sede sindical,
posteriormente a plena luz del
día, fueron trasladados al
segundo cuerpo de la Policía
Nacional, donde las torturas
continuaron. Luego de eso el
ejército se hizo cargo de los
interrogatorios y las torturas
en algún lugar secreto. Nunca
más se supo de su paradero.
Las familias de los dirigentes
sindicales fueron hostigadas
durante muchos años; dirigentes
sindicales que no asistieron a
esa fatídica reunión de ese
sábado fueron también capturados
en acciones similares en el
futuro inmediato, como la
ocurrida el 24 de agosto en
Emaús, Escuintla.
Además del General Lucas García,
se señala como responsables de
estos crímenes a Manuel de Jesús
Valiente Tellez, Germán Chupina
Barahona, Pedro García
Arredondo, los Generales
Benedicto Lucas García y Ángel
Aníbal Guevara y muchos otros
más.